La afinidad del óleo y la piel

La afinidad del óleo y la piel

No se trata de hidratar como un concepto estético; se trata de biocompatibilidad.

Científicamente, nuestra piel está protegida por una capa de lípidos. Los aceites vegetales —prensados en frío, puros, vivos— poseen una estructura molecular casi idéntica a la de nuestro propio sebo.

Los aceites botánicos hablan el mismo idioma que nuestros poros. Se integran. Cada gota de óleo vegetal es rica en ácidos grasos esenciales y antioxidantes.

La reparación es silenciosa;

Refuerzan la barrera, evitando que el agua interna se evapore. 

Aportan Flexibilidad, devolviendo la elasticidad que el estrés y el entorno retiran.

Nutren profundamente, transportan las vitaminas a lugares donde la piel las necesita.

    Para APHRO: Una Segunda Piel.

    Desde nuestra visión, el óleo vegetal es el elemento. 

    Extendiendo una segunda piel. Una capa protectora, magnética y orgánica que permite que el cuerpo habite su propio espacio con suavidad. Es el paso de la aridez a la presencia.